Clase 16 del 27 de agosto

Por Lola Gallardo

Al comenzar la clase realizamos un breve repaso de los trabajos prácticos 11, 12 y 13.

Sobre el TP11, reconocimos a partir de un ejemplo que la bajada depende sintácticamente del titular. Esto no debe suceder en el lid. El título resume, no da información que no esta por eso no debe ser complementado con la información que le sigue. Para que lo mismo no suceda es importante siempre escribir primero el texto y luego titular. También reconocimos fallas de orden en la referencia.

En cuanto al TP12, se señalaron algunas correcciones. En una noticia siempre debemos nombrar a las personas que aparecen en este mundo posible con nombre y apellido, así como su profesión e institución de pertenencia en caso de que sea relevante. Se trata de una norma de estilo. Otra cuestión es contextualizar al lector y situar donde suceden los hechos, esto ayuda a la verosimilitud del texto.

También es relevante mantener en el centro el tema de la noticia, sostener el hecho noticioso, y para eso debemos hacer uso de las herramientas que hacen a la conectividad. Por otro lado, también es importante distribuir la información a lo largo de la noticia. No es necesario sobrecargar el primer párrafo con detalles.

Comenzamos a trabajar la unidad 6, que habla sobre la narración. Para abrir esta unidad es útil leer el capítulo del texto «Dos modalidades de pensamiento» de Brunner. Las dos maneras en las que pensamos las personas se corresponden con dos tipos de textos, el relato y el argumento. El autor aquí busca las diferencias y similitudes entre estos. Por otro lado, dice Brunner, se buscan conexiones entre los dos textos. Mientras los relatos se ocupan de las virtudes, las diferencias, las visicitudes, el mundo de lo humano, la experiencia situada en tiempo y espacio, el argumento trata sobre la explicación de las causas generales.

La narración tiene que ver con la preocupación humana. Contamos historias y leemos historias para entender de qué se trata ser humano. En toda narración se construyen dos panoramas al mismo tiempo: el panorama de la acción, lo que hacen los personajes y el panorama de la conciencia, lo que (no) saben, lo que (no) sienten o (no) piensan los personajes de la acción. Esto se conjuga como un punto de vista, las historias se cuentan desde un punto de vista.

Otro autor que habla sobre la temática es Iván Almeida, con su texto de la «Inteligibilidad Narrativa». Según Almeida un relato es un análisis o interpretación del mundo. Contar algún suceso ayuda a comprenderlo. Poner en discurso una experiencia ayuda a ordenar para entenderla. Mi experiencia puede volverse inteligible si logro narrarla. Pero no solo es eso, también contamos historias para pasar el tiempo, para hacer la vida más agradable.

Según Almeida, aparecen dos temporalidades: la de nuestra historia, que es abierta, está en construcción y se divide en pasado, presente y futuro; y el tiempo de la narratividad, que es una temporalidad cerrada donde aparecen las categorías del antes y del después.

La pregunta que aparece para el autor es: ¿Para qué existen los relatos? Y responde: el relato abre un abanico de mundos posibles en los que el cuerpo puede inscribirse, pero además, a través de las historias tratamos de domesticar el sufrimiento. Si puedo contar, evocar lo sucedido lo tengo para siempre.

Por su parte, Ricardo Piglia también reflexiona acerca del tema. En un capítulo de «La forma inicial» cuenta su perspectiva sobre la narración y dice que un buen narrador no es sólo el que tiene la experiencia sino también aquel que es capaz de transmitirle a otro la emoción de esa experiencia. No importa si alguien vivió o no la experiencia completa, sino el poder transmitir esa experiencia y sentimiento a otro. Esto, para el autor, es central, dado que en la narración siempre está implicado el que recibe el relato y si esto no sucede y el otro no siente no funciona del todo la narración. Narrar es poder transmitir una sensación, un sentimiento, una historia a otro.
Narrar no es solo contar una experiencia propia.

Leímos algunos fragmentos del último libro mencionado y charlamos acerca de dos grandes modelos de narrador según Piglia, el viajero y el investigador.

Podemos decir que la noticia es un tipo de narración particular, ya que cuenta hechos y tiene agentes. Además es un tipo de narración que privilegia determinada forma, pero sobretodo la información. Ahora bien, Piglia dice que la narración es lo contrario de la información en si misma, que la narración está amenazada por el exceso de información. Esto quiere decir que en cada género, en función de las prescripciones de cada género lo importante es poder discriminar cual es la información que tengo que dar en un caso o en otro.

En algún momento de la clase, nuestro compañero Rodrigo recitó un cuento popular y se llevó unos cuantos aplausos.

Luego leímos «La frontera del arte» y «Crónica de la ciudad de Buenos Aires», ambos de Eduardo Galeano. Al primero lo comentamos en relación a dos conceptos mencionados anteriormente, el plano de la acción y el de la conciencia. En cuanto al segundo, reconocimos su tono más oral dado su redacción en primera persona y volvimos a buscar los dos planos antes mencionados.

La semana que viene vamos a trabajar con los textos correspondientes al texto base 2: Breves nociones teóricas sobre la evolución histórica del relato. Vamos a ver los 3 momentos del estudio –Aristóteles, los formalistas rusos y el estructuralismo francés– sobre las narraciones y vamos a trabajar sobre la superestructura narrativa.

Próximamente vamos a tener las consignas del TP15, donde lo importante es trasladar la oralidad del entrevistado a lo escrito.

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